Siete canciones inolvidables que marcaron nuestras vidas
MARCHENA-NOTICIAS El próximo agosto, cita con el creador mas personal en Marchena
Manuel García Pérez -Poblenou, Barcelona, 19 de agosto de 1955- comenzó con Los Rápidos y Los Burros, alcanzó el éxito comercial con El Último de la Fila y actualmente continúa su carrera en solitario. El artista catalán se ha caracterizado durante toda su carrera por mantener su vida personal muy alejada de su vida pública, por lo que el estado civil de Manolo García, así como su vida privada y todo lo alejado de lo estrictamente artístico, queda fuera del conocimiento popular.[ Nació en Férez (Albacete), se interesó por la pintura a los 14 años, a los 17 años, fue empleado de una empresa metalúrgica, o botones, decide estudiar diseño gráfico, a los 21 años, trabajaba como diseñador para casas discográficas, llegó a realizar los diseños de más de 400 carátulas.
En 1981, al acabar el servicio militar, Manolo García llegó a rodar unas escenas al final de la película con guión de Francesc Bellmunt, La batalla del porro, a la que llegó por casualidad. A los 25 años cuando consigue su primer contrato discográfico, con el grupo “Materia Gris”, Manolo realizó actuaciones durante cuatro años, todas ellas de carácter local dentro de Cataluña. Un Cover de Triana de principios de 1980, es el primer documento sonoro conocido donde se recoge su voz grabada. Antes de conseguir grabar un álbum con composiciones propias, participó en la grabación de Tengo una idea (1980) del cantante Sergio Makaroff.
Con un puñado de temas compuestos grabaron una maqueta que entregaron a EMI, y con tan sólo dos meses de ensayos consiguen su primer contrato discográfico, de ahí el nombre que propusieron para su banda, Los Rápidos. En 1980 graban su primer álbum, titulado Rápidos, de las cuales García escribió casi todas las letras y algunas de las melodías del álbum. Mediada la gira del grupo, se produjo el encuentro entre Manolo García y Quimi Portet.
Los Rápidos fueron invitados al festival Rock de Lluna, coincidiendo éstos con un grupo catalán llamado Kul de Mandril, en el que Quimi Portet tocaba la guitarra a la vez que ponía la voz cantante. A Manolo le agradó la forma de tocar de Portet y le propuso unirse a Los Rápidos para lo que quedaba de gira, a lo que Quimi aceptó. Los componentes de Los Rápidos se dispersaron tras finalizar la gira, para buscar por separado cada uno su carrera musical. Fue entonces cuando accedió a ser el vocalista de una hipotética nueva formación musical.
Los Burros, el grupo empezó a actuar sin ni siquiera tener un contrato discográfico. Incluso comenzaron la grabación de los temas por propia cuenta, autoeditándose. Así, en 1983 sale al mercado Rebuznos de amor, álbum que combina el estilo sencillo de Los Rápidos con el surrealismo aportado por Quimi, con canciones como Huesos, Tras el fracaso comercial de sus discos anteriores, Manolo García decide junto a Quimi Portet unirse en una nueva formación apoyados por la pequeña discográfica independiente PDI, llamando a su grupo El Último de la Fila, grupo con el que le llegaría el éxito y reconocimiento comercial y popular.
El Último de la Fila tuvo su primer éxito ganando el concurso de maquetas de la revista Rock Spezial, lo que los hizo merecedores de un precontrato con la discográfica multinacional Virgin, el cual rechazaron para mantener su palabra con PDI. En 1985 graban su primer disco titulado Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana. Todas las canciones están escritas por Manolo y Quimi, y cantadas por Manolo, destacando piezas como Querida Milagros o Dulces sueños.
Al año siguiente, 1986, apareció en el mercado el segundo álbum, Enemigos de lo ajeno. En 1987 salió a la venta Nuevas mezclas, un LP que contenía algunas de las más conocidas canciones de sus dos primeros trabajos. Como la cabeza al sombrero sale en 1988. El álbum grabado en Francia es el más acústico del grupo considerado por muchos de sus seguidores como el mejor álbum de su carrera, destacan temas como Ya no danzo al son de los tambores o Llanto de pasión. El Último de la Fila dedice marcharse a una discográfica mayor, EMI, que les permitió tener un sello discográfico propio, Perro Records.
Con esta noticia sacaron al mercado Nuevo pequeño catálogo de seres y estares en 1990, el disco más experimental del grupo y de toda la carrera del artista, aunque sin perder el estilo comercial con el que habían conseguido el éxito, con canciones como Cuando el mar te tenga o Músico loco. En 1993 el grupo volvió a sacar un disco al mercado, llamado Astronomía razonable, uno de los discos de más éxito de la carrera del artista barcelonés, llegando a vender casi un millón de copias.
Tras un año sabático, salió a la venta en 1995 el último disco del grupo, La rebelión de los hombres rana. El disco sugería unos ritmos más lentos y oscuros que a los que acostumbraba el artista. El 13 de enero de 1998 el grupo anunciaba su disolución para probar suerte en solitario, fue justo en ese instante cuando empieza la carrera en solitario de Manolo García. Arena en los bolsillos, grabado en Londres logrando más de 900.000 discos vendidos. Así, canciones de este mismo disco como Pájaros de barro, A San Fernando, o Como quien da un refresco son las más conocidas.
Nunca el tiempo es perdido. Tras dos años de silencio, Manolo García volvía a grabar un nuevo disco en 2001, mezclado en Los Ángeles, destacando temas como Nunca el tiempo es perdido, Prendí la flor o Rosa de Alejandría. Las expectativas creadas con su anterior álbum hicieron de éste segundo trabajo número uno en ventas durante las primeras semanas tras su salida, llegando a vender más de medio millón de copias. A finales de noviembre de ese mismo año, se produjo un incidente que irritó al cantante y compositor catalán.
El programa de televisión Operación Triunfo utilizó una canción del artista, Pájaros de Barro, pagando los derechos correspondientes pero sin pedir permiso al propio autor. Bajo el nombre de Operación Triunfo y el derecho a la disidencia, Manolo García realizó una queja pública donde dejó clara su postura y criticó con dureza y abiertamente el planteamiento artístico del programa y su excesiva orientación comercial. Para que no se duerman mis sentidos, su tercer álbum en solitario.
Saldremos a la lluvia. Gran parte del disco se grabó en Creta (Grecia), con importantes influencias de la música griega. Resulta un disco más claro que de costumbre en cuanto a las realidades sobre las que Manolo quiere hacer reflexionar, con especial énfasis en la ecología. Cuenta con la colaboración de músicos de Ojos de Brujo.