Según Diario de Sevilla, Ferrocarriles Andaluces, solo ha confirmado paradas en Antequera, todo lo demás son “hipótesis”, señalaron tras ser cuestionadas por la posibilidad de que el AVE realice paradas en Marchena, Osuna o Pedrera, algo que “está por determinar”.
Por su parte, Zambrano ha asegurado hoy a esta redaccion que la propia Consejera del ramo le confirmó la parada en Marchena.
"El hecho de que se rehabiliten o construyan nuevas estaciones no significa necesariamente que los trenes de alta velocidad vayan a parar en estos pueblos", añadieron. El motivo son cuestiones técnicas. Y prácticas, ya que alcanzar una velocidad de 250 kilómetros por hora sería incompatible con la necesidad de realizar varias escalas en un trayecto de poco más de 100 kilómetros, lo que mermaría gravemente la clave del éxito de este medio de transporte: la rapidez según informa Diario de Sevilla.
No obstante, una posibilidad sería que los trenes que realizan otros servicios (talgos, regionales) utilizaran las vías del AVE o que sólo algunos tuvieran paradas en función de la demanda de los servicios.
Esta versión se contradice con lo manifestado por los alcaldes de Marchena, Osuna y Pedrera en vísperas de elecciones, que son más optimistas y dan por hecho que el AVE no sólo va a volar por sus términos municipales, sino que va a parar, propiciando el crecimiento residencial y el desarrollo local. El regidor de Marchena, Juan Antonio Zambrano (PSOE), ha asegurado en numerosas ocasiones que cuenta con la confirmación oficial de que el AVE parará en la localidad.
Zambrano apuntó que la alta velocidad hará de Marchena un municipio “residencialmente apetecible”, pues ofrecerá a los eventuales nuevos vecinos un precio de las viviendas más barato y mayor comodidad para vivir. En la actualidad, la población cuenta con 19.000 habitantes. Serviría, asimismo, para descongestionar de tráfico la autovía, ya que el tiempo medio hasta Sevilla por carretera es de 45 minutos, frente a los 15 del AVE. “A mucha gente no le interesaría coger el coche”, apostilló.
El alcalde de Osuna, Marcos Quijada (IU), reconoció que la Dirección General de Transportes de la Junta no ha definido aún el número de trenes que realizarán paradas en el pueblo, pero despejó cualquier duda sobre que efectivamente pararán.
Como su colega de Marchena, confió en que el “fuerte impacto en la movilidad” lleve aparejado el crecimiento poblacional de un pueblo que ahora tiene 17.000 vecinos. “Mucha gente podría elegir vivir en Osuna, donde la vivienda es más barata y ofrece todos los servicios como hospital, centro de día, delegaciones de Hacienda o Escuela Universitaria”, subrayó.
Más prudente fue el alcalde de Pedrera, Francisco Javier Montero (PSOE) quien, no obstante, también señaló que “entendemos que sí va a parar”. La clave es la modernización de la línea convencional y su conversión en una de alta velocidad, dijo el regidor de un municipio de algo más de 5.000 habitantes y una arraigada tradición ferroviaria que se remonta a principios del siglo XX.
----------------------
Crece el interés por el tren
Los andalucistas criticaron la falta de información a los vecinos afectados por posibles expropiaciones, y también a los concejales de otros grupos. El PA solicitó la inclusión de Marchena en la red de cercanías. La Junta de Andalucia que dio a conocer recientemente los nuevos municipios incluidos en Cercanías confirmaron que de momento y en los próximos años, Marchena no tendrá Cercanías.

En el pleno de noviembre todos los grupos aprobaron una moción que pide al equipo técnico de soterrar las vías del futuro ALVA para evitar el estrangulamiento urbanistico del municipio hacia el norte. En el caso de que fuese inviable, el pleno pide alejar el trazado ferroviario con el mismo fin.
El PP ha iniciado una campaña para pedir un alejamiento de las vías porque en su opinión podría causar un estrangulamiento del crecimiento urbanístico hacia el norte.
Paralelamente, una recalificación de terrenos producida hace unos meses deja abierta la posibilidad por vez primera de construir en la zona de El Parque y La Corte, es decir en terrenos muy cercanos a la vía de trenes que hasta ahora no se consideraban óptimos para la construcción, de hecho han permanecido los últimos cien años sin ordenación urbanística. Una promotora inmobiliaria local ya trabaja en el futuro desarrollo urbanistico y compra de terrenos en la zona a un precio nada desdeñable al calor de la posibilidad de negocio que puede generar el ALVA.

Una rotonda y un nuevo vial conectará el nuevo trazado de la vía férrea con la carretera Marchena-Fuentes, a aproximadamente un kilómetros de la actual estación ferroviaria, según el trazado definitivo que ha sido dado a conocer, recibiendo la denominación Marchena-Campiña.
Según fuentes cercanas a Renfe, consultadas por esta redacción, la actual estación desparecería o perdería su actual funcionalidad, ya que es poco probable que un municipio de las dimensiones de Marchena tenga dos estaciones.

El elemento gestión pública/ gestión política deja abierto un margen de maniobra, dejando ante las peticiones del ciudadano la posibilidad de aplicar nuevos servicios, como sería ampliar la red de cercanías hasta Marchena. Tras peticiones de hace pocos años, de nuevos trenes y servicios ferroviarios de algunos sectores de la sociedad marchenera -entre ellos grupos políticos- se creó el nuevo tren llamado de los estudiantes, con salida de Marchena a las siete de la mañana y vuelta a las tres, es decir, un horario ideal para ir a trabajar o a estudiar a la ciudad. Así se comprobó que tras la aplicación de nuevos servicios se generó una nueva demanda.
Nuestro pueblo necesita ampliar sus redes de comunicaciones para crecer económicamente: si Marchena tuviera mejores trenes, por ejemplo la actividad constructiva se habría multiplicado por dos, según señalan los expertos, por citar sólo un ejemplo. Igual ocurriría con las empresas de servicios. Se trata en resumidas cuentas de que los marcheneros podamos seguir viviendo en nuestro pueblo aunque nos desplacemos fuera a trabajar, ante la cada vez mayor dependencia de la gran ciudad.
La posibilidad de que Marchena entre en la red cercanías, -trenes cada 15 minutos o media hora- dependería de la presión ciudadana y política, es decir no depende de un condicionante técnico o de las condiciones de la actual vía férrea, ni de la electrificación -pues podría hacerse con trenes diésel- ni de la velocidad a desarrollar, ni del kilometraje. Es decir hay pueblos mucho menos poblados y alejados de Sevilla que están en Cercanías.
El futuro del tren de Marchena pasa por el traslado de la estación, y por el nuevo trazado de la vía de alta velocidad directamente hacia San Pablo, que haría poco operativo el actual trazado por Arahal-Utrera-Dos Hermanas, que podría acabar desapareciendo. De momento, los servicios ferroviarios actualmente existentes no son operativos desde el punto de vista del ciudadano de Marchena que pretende desplazarse a Sevilla para trabajar o para estudiar.
Sin embargo, la llegada del proyecto de alta velocidad puede abrir una nueva posibilidad de desarrollo a nuestro municipio, aunque de momento no parece que llegue antes del año 2010, es decir dentro de tres años según las previsiones que actualmente manejan las administraciones públicas. De momento las obras del nuevo tren de alta velocidad Sevilla-Malaga se desarrollan a buen ritmo en el tramo de Osuna y la Junta acaba de licitar las obras del tramo Osuna-Marchena.
En cualquier caso, el nuevo trazado de la línea convierte a Marchena en la primera parada desde Sevilla y acortarían las distancias y el tiempo de viaje de modo considerable, colocando a Marchena en una situación estratégica en los nuevos planes ferroviarios, tal y como ocurrió en el pasado.
Actualmente, las obras del ALVA están muy avanzadas en el tramo Osuna-Pedrera. Además también está muy avanzado el estudio para el trazado del siguiente tramo que comenzará a construirse, entre Osuna y Los Ojuelos.